lunes, 23 de octubre de 2023

CULTURAS QUE FLORECIERON EN EL ÁREA DE MESOAMÉRICA

     Varias culturas florecieron en el área de Mesoamérica a lo largo de la historia prehispánica. Estas son algunas de las culturas que se destacaron en esta región:

Olmecas: Los olmecas se consideran una de las culturas más antiguas de Mesoamérica y se desarrollaron en lo que hoy es el sureste de México, en el área del Golfo de México. Son conocidos por sus famosas cabezas colosales y por ser una de las primeras civilizaciones en la región.

Mayas: Los mayas habitaron principalmente en lo que hoy son México, Belice, Guatemala, Honduras y El Salvador. Fueron famosos por su avanzada escritura jeroglífica, sus impresionantes logros arquitectónicos (como las pirámides de Tikal y Copán), y sus contribuciones en matemáticas y astronomía.

Teotihuacanos: La ciudad de Teotihuacán, ubicada en el Valle de México, fue el centro de una poderosa civilización que construyó algunas de las pirámides más grandes de Mesoamérica, como la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna.

Toltecas: La cultura tolteca se desarrolló en Tula, en el actual estado de Hidalgo, México. Fueron conocidos por su arquitectura, escultura y mitología, y se cree que influyeron en la cultura azteca.

Aztecas (Mexicas): Los aztecas fundaron la ciudad de Tenochtitlán en una isla en el lago Texcoco, que se convirtió en la capital de su imperio en expansión. Eran conocidos por su organización política, su sistema de escritura pictográfica y su religión.

Zapotecas: Los zapotecas se establecieron en Oaxaca, México, y desarrollaron una civilización con su propia escritura, arquitectura y complejas estructuras políticas.

Mixtecas: Los mixtecas fueron contemporáneos de los zapotecas y habitaron la misma región de Oaxaca. Desarrollaron una cultura rica en arte y arquitectura, con códices ilustrados que cuentan su historia.

Purepechas (Tarascos): La cultura purepecha floreció en el occidente de México, en el actual estado de Michoacán. Eran conocidos por su arquitectura, cerámica y organización política.

Totonacas: Los totonacas habitaron la costa este de México, en áreas como Veracruz y Puebla. Eran conocidos por su arquitectura, cerámica y producción de vainilla.

Huastecas: Los huastecas vivieron en las regiones costeras del Golfo de México y las tierras altas del norte de Veracruz y partes de Tamaulipas y San Luis Potosí. Tenían una cultura rica en arte y música.

    Estas son solo algunas de las culturas notables que florecieron en la región de Mesoamérica, y cada una dejó un legado significativo en términos de arte, arquitectura, religión y conocimiento en su respectiva época.

 










PERÍODOS DE LA HISTORIA PREHISPÁNICA DE MÉXICO

    La historia prehispánica de México se divide en varios períodos, que varían en nombre y duración según la clasificación utilizada por los historiadores y arqueólogos. Sin embargo, una división común incluye los siguientes períodos:

Paleoindio: Este período se refiere a los primeros pobladores de México, que llegaron hace miles de años. Comprende la etapa desde la llegada de los primeros seres humanos hasta aproximadamente 7000 a.C.

Arcaico: El período arcaico abarca desde alrededor del 7000 a.C. hasta 2000 a.C. Durante esta época, las sociedades eran cazadoras y recolectoras, y se empezaron a desarrollar técnicas de agricultura incipiente.

Preclásico: El período preclásico va desde alrededor del 2000 a.C. hasta el año 250 d.C. Durante esta etapa, se desarrollaron las primeras civilizaciones en Mesoamérica, como la olmeca y la zapoteca. También se produjo un florecimiento de la agricultura y la arquitectura.

Clásico: El período clásico se extiende desde aproximadamente el año 250 d.C. hasta el año 900 d.C. Durante esta época, las ciudades-estado mesoamericanas alcanzaron su apogeo, con civilizaciones como los mayas y los teotihuacanos.

Posclásico: El período posclásico abarca desde el año 900 d.C. hasta la llegada de los españoles en el siglo XVI. En esta etapa, se produjo el colapso de muchas de las civilizaciones clásicas, y surgieron nuevas culturas, como los aztecas y los tarascos.

    Estos son los períodos principales de la historia prehispánica de México, algunas nomenclatura pueden variar según las fuentes y las interpretaciones de los historiadores y arqueólogos.



 

domingo, 22 de octubre de 2023

TERCERA EXPEDICIÓN ESPAÑOLA A MÉXICO (HERNÁN CORTÉS, 18 DE FEBRERO DE 1519)

  Unos meses antes, cuando Pedro de Alvarado regresó a Cuba después de ser enviado por Juan de Grijalva para informar al gobernador Diego de Velázquez sobre lo que habían descubierto en sus expediciones y sobre la riqueza que habían encontrado (lo que se confirmó con los obsequios enviados por Moctezuma, el líder azteca), Velázquez se apresuró a organizar otra expedición. Nombró a Hernán Cortés, quien era el alcalde de Santiago en Cuba, como capitán de la tercera expedición a Yucatán.

    Diego Velázquez le dio a Hernán Cortés un conjunto de instrucciones que incluían tomar posesión de las tierras, anexarlas a la Corona española, colonizar y convertir a la población local al cristianismo, entre otras cosas. Sin embargo, según las instrucciones secretas, Cortés también debía tomar control de los territorios y regresar con las ganancias. Velázquez y Cortés eran los principales socios comerciales de esta empresa.

    Cerca de la fecha de partida, Velázquez comenzó a desconfiar de la lealtad de Cortés y trató de destituirlo de su cargo como líder de la expedición. Pero Cortés, de manera audaz, desobedeció a Velázquez y apresuró su salida. El 18 de noviembre de 1518, zarpó de Santiago de Cuba en secreto. Luego se dirigió a la Villa de la Trinidad y posteriormente a la Villa de San Cristóbal de la Habana, donde completó su preparación en términos de hombres, suministros y equipamiento. Velázquez intentó detenerlo desde el momento en que Cortés emprendió su viaje, pero sus esfuerzos resultaron infructuosos debido a la astucia, la habilidad para negociar y el don de persuasión de Cortés.

               Tercera expedición española a México a cargo de Hernán Cortés

    El 18 de febrero de 1519, Hernán Cortés partió en su expedición con once barcos, alrededor de seiscientos hombres que incluían soldados y tripulación, doscientos nativos esclavos, diecinueve caballos, catorce cañones y mucho armamento. Tres días después, llegaron a la isla de Cozumel, donde ya se encontraba Pedro de Alvarado, quien se había adelantado al grupo principal de la expedición. Alvarado fue reprendido por Cortés por entrar en un poblado nativo y robar algunas gallinas, objetos y estatuillas, lo cual iba en contra de las órdenes de Cortés de ganarse la amistad y el favor de los nativos.

    Desde Cozumel, se dirigieron a Cabo Catoche en Yucatán, donde encontraron a Jerónimo de Aguilar, un sobreviviente de un barco naufragado. Aguilar había pasado nueve años como esclavo de un líder maya y conocía la lengua y la cultura maya. Cortés reclutó a Aguilar debido a su valioso conocimiento.

    El 12 de marzo llegaron a la ciudad maya de Potonchán, que era la capital del reino de Tabscoob. Allí se enfrentaron a los mayas en la Batalla de Centla y lograron la victoria. El 25 de marzo fundaron Santa María de la Victoria, que fue la primera población española en México. Los nativos de Tabasco les proporcionaron alimentos y una intérprete llamada Malintzin, quien más tarde se conocería como la Malinche.

    Siguiendo la ruta trazada por Juan de Grijalva, navegaron a lo largo de la costa mexicana hasta llegar a las playas de Chalchicueyecan, frente a la isla de San Juan de Ulúa. El Viernes Santo, 22 de abril de 1519, Cortés ordenó desembarcar y comenzar la construcción de un campamento en la playa. Fueron reconocidos por emisarios del emperador Moctezuma, quienes se presentaron con lujosas ofrendas.

    Finalmente, para liberarse del control del gobernador Velázquez y continuar con sus planes de conquista, a finales de mayo, Cortés fundó la Villa Rica de la Vera Cruz en nombre del Rey. Desde allí, emprendió su campaña de conquista que culminó con la caída de México-Tenochtitlán el 13 de agosto de 1521. Esta fue una etapa clave en la historia de la conquista de México.

SEGUNDA EXPEDICIÓN ESPAÑOLA A MÉXICO (JUAN DE GRIJALVA, 8 DE ABRIL DE 1518)

    A finales de enero de 1518, Juan de Grijalva partió de Santiago de Cuba con dos barcos, la carabela Trinidad y el bergantín Santiago, llevando consigo a unos 200 hombres. Entre sus principales capitanes se encontraban Pedro de Alvarado, Francisco de Montejo y Alonso de Avila, quienes tenían alrededor de 32 años de edad. La expedición estaba equipada con cañones ligeros y perros de guerra. Hicieron una parada prolongada en la costa norte de Cuba, durante la cual el barco Santiago regresó y fue reemplazado por el bergantín Santa María de los Remedios.

    El 8 de abril de 1518, Grijalva finalmente dejó el puerto que más tarde se conocería como Matanzas. Llevaba tres cañones, varios arcabuces y un destacamento importante de tropas. A finales de ese mismo mes, pasaron el cabo de San Antonio.

    El 3 de mayo de 1518, Grijalva llegó a la isla de Cozumel, en el noreste de México, y la exploró durante cuatro días. Luego se dirigió hacia el sur y descubrió la Bahía de la Ascensión. Después, rodeó la Península de Yucatán siguiendo la ruta que había sido trazada previamente por Hernández de Córdoba.

    El 22 de mayo de 1518, Grijalva llegó a Campeche, la tierra del cacique Lázaro. Los nativos les permitieron abastecerse de agua e incluso les entregaron algunos regalos de oro antes de pedir a los españoles que se fueran. Grijalva se negó, y dos días después, fueron atacados al amanecer. La batalla terminó con la muerte de un español y alrededor de 40 heridos (de los cuales 13 murieron más tarde), así como un número desconocido de bajas mayas. Esa noche, Grijalva partió al mar y se dirigió hacia el oeste, llegando el 29 de mayo a Champotón, donde un año antes Hernández de Córdoba había sido derrotado.

           Segunda expedición española a México a cargo de Juan de Grijalva

    El 31 de mayo, la expedición de Juan de Grijalva llegó a la Boca de la Laguna de Términos, que llamaron Puerto Deseado. El 8 de junio, arribaron a la población de Potochán, que era la capital del señorío de Tabasco y estaba situada en la orilla izquierda de la desembocadura de un gran río al que llamaron Grijalva. En este lugar, Grijalva se reunió con el líder maya Tabscoob y le obsequió su jubón de terciopelo verde. El 11 de junio, descubrieron la desembocadura del río Papaloapán, al que llamaron Alvarado. El 17 de junio de 1518, Grijalva llegó a una isla cercana a la actual Veracruz, donde encontraron evidencias de un sacrificio humano reciente, por lo que la llamaron la Isla de los Sacrificios.

    El 19 de junio, desembarcaron en un lugar al que llamaron San Juan de Ulúa, donde los líderes locales totonacas les dieron la bienvenida y les ofrecieron alojamiento. Tenían la esperanza de ganarse la amistad de estos nuevos y poderosos extranjeros y, eventualmente, utilizarlos para librarse del dominio azteca.

    El 24 de junio de 1518, Grijalva recibió una delegación del emperador mexicano con valiosos regalos que aumentaron la codicia de los miembros de la expedición. Pedro de Alvarado fue enviado de regreso a Cuba con un informe y el botín obtenido. Mientras tanto, Grijalva continuó explorando el Golfo de México hacia el norte, llegando hasta Cabo Rojo antes de regresar hacia atrás y emprender su viaje de regreso a Cuba.

    Cuando regresaron a Cuba, Grijalva fue recriminado y destituido por Diego Velázquez de Cuéllar, el gobernador de la isla, por no haber establecido una colonia en las tierras visitadas.


PRIMERA EXPEDICIÓN ESPAÑOLA A MÉXICO (FRANCISCO HERNÁNDEZ DE CÓRDOBA, 8 DE FEBRERO DE 1517)

     La expedición que comenzó en Cuba el 8 de febrero de 1517, inicialmente con la intención de buscar esclavos, se convirtió en una expedición de descubrimiento. Esta expedición fue organizada por el capitán Francisco Hernández de Córdoba junto a Lope de Ochoa de Caicedo y Cristóbal Morante. Ellos adquirieron dos barcos, y el tercer barco de la flota fue prestado por Diego Velázquez. Los pilotos que guiaban los barcos eran Antón de Alaminos, Camacho y Juan Álvarez. La expedición incluía 110 hombres para tripulación y propósitos militares, así como un clérigo.

    Cuando partieron de Santiago de Cuba, navegaron durante veintiún días, y el 1 de marzo de 1517 llegaron a una isla que llamaron "Isla Mujeres" porque encontraron estatuas en un templo indígena que representaban a mujeres.

    El 5 de marzo de 1517, descubrieron la costa de Yucatán. Mientras exploraban, encontraron a una población indígena que llamaron "Cabo Catoche," en el noroeste de la península de Yucatán. Vieron que esta población era mucho más grande de lo que habían visto en Cuba o La Española, por lo que la compararon con "El Gran Cairo." En este lugar, fueron emboscados por los indígenas de manera traicionera. En respuesta, los españoles utilizaron sus armas de fuego, ballestas y espadas para repeler el ataque y lograron escapar, aunque 15 de sus soldados resultaron heridos en la emboscada.

 

        Ruta de la primera expedición española a México, a cargo de Francisco Hernández de Córdoba

    Después de no encontrar agua en Campeche debido a la hostilidad de los indígenas, los exploradores regresaron a sus barcos y navegaron a lo largo de la costa norte de la península de Yucatán. Llegaron a Champotón, a orillas del río del mismo nombre, después de seis días de navegación. Sin embargo, los indígenas locales se opusieron violentamente a su presencia y se libró una sangrienta batalla en la que murió la mitad de los españoles, y el propio Hernández de Córdoba resultó herido.

    Debido al desastre en Champotón y la falta de agua, decidieron regresar. En su camino de vuelta, se dirigieron hacia la Florida, que ya había sido descubierta en 1512. Luego continuaron su viaje de regreso a Cuba y llegaron allí a principios de mayo de 1517.

    Hernández de Córdoba murió 10 días después de su llegada a Cuba debido a las heridas sufridas en la expedición. Diego Velázquez, el gobernador de la isla, se atribuyó los descubrimientos ante el Real Consejo de Indias.

    A pesar de lo desastroso del viaje, la expedición despertó un gran interés porque por primera vez se informaba sobre una cultura indígena que era más avanzada de lo que se había observado hasta entonces en América. Había grandes centros urbanos y riquezas, lo que provocó la inmediata organización de nuevas expediciones, como las de Juan de Grijalva y Hernán Cortés.

    A la región descubierta por los europeos se le dio el nombre de Yucatán, aunque esta denominación fue en cierta medida arbitraria.

PUEBLOS NAHUATL ANTES Y DESPUÉS DE LA CONQUISTA

    Antes de la conquista española en el siglo XVI, los nahuas eran un grupo de pueblos indígenas que hablaban la lengua náhuatl y que habitaban principalmente en la región de Mesoamérica, que corresponde a lo que hoy es México. Los nahuas eran conocidos por su rica cultura y civilización, y algunos de los pueblos nahuas más destacados incluían a los aztecas, los tlaxcaltecas, los tlacopanecas, los cholutecas y muchos otros.

    La sociedad náhuatl estaba organizada en una serie de ciudades-estado, cada una gobernada por un tlatoani (gobernante) y compuesta por nobles, sacerdotes, guerreros, agricultores y artesanos. Eran agricultores habilidosos que cultivaban maíz, frijoles, calabazas, chiles y otros cultivos importantes. Además, practicaban la religión politeísta, adorando a varios dioses y diosas, siendo Huitzilopochtli y Quetzalcóatl dos de los más prominentes.

    Los nahuas también eran conocidos por su avanzada arquitectura, incluyendo la construcción de templos y pirámides. Su sistema de escritura se basaba en glifos y códices, como el Códice Florentino y el Códice Badiano, que proporcionaban información valiosa sobre su historia, cultura y conocimiento.

    Los aztecas, en particular, establecieron un imperio poderoso en el Valle de México en el siglo XV, con Tenochtitlán como su capital. Sin embargo, este imperio fue conquistado por los españoles, liderados por Hernán Cortés, en 1521, lo que marcó el inicio de la colonización española en el territorio náhuatl y el declive de su civilización. A lo largo de la conquista y la colonización, muchos aspectos de la cultura náhuatl fueron suprimidos, y la población indígena se vio diezmada por enfermedades, la esclavitud y la guerra. A pesar de ello, la influencia de la cultura náhuatl aún se encuentra presente en la cultura mexicana contemporánea, incluyendo en aspectos como la lengua, la comida y las tradiciones religiosas.

 


    Después de la conquista española en el siglo XVI, los pueblos nahuas experimentaron profundos cambios en su sociedad, cultura y forma de vida. A pesar de la devastación causada por la conquista, la población náhuatl no desapareció por completo, y su legado cultural sigue siendo relevante en la actualidad. Aquí hay algunas de las principales características y desarrollos de los pueblos nahuas después de la conquista:

Colonialismo: Los nahuas se convirtieron en súbditos del Imperio Español y estuvieron bajo el control de las autoridades coloniales. Los españoles impusieron su religión, leyes y sistemas de gobierno en las comunidades nahuas, lo que llevó a una profunda transformación en la vida cotidiana y la organización social.

Sincretismo religioso: La religión católica se mezcló con las creencias indígenas, lo que dio lugar a una forma de religión conocida como el sincretismo religioso. Los nahuas continuaron adorando a sus dioses ancestrales en secreto o bajo la apariencia de la adoración católica. Esto llevó al desarrollo de festivales que combinaban elementos indígenas con prácticas católicas.

Idioma náhuatl: Aunque el español se convirtió en la lengua dominante en la Nueva España (México), el náhuatl sobrevivió y se mantuvo como un idioma importante en muchas comunidades. A día de hoy, el náhuatl sigue siendo hablado por miles de personas en México y Centroamérica.

Economía y agricultura: A pesar de las transformaciones en la propiedad de la tierra y la economía bajo el dominio español, muchas comunidades nahuas continuaron practicando la agricultura y la artesanía tradicional. La producción de alimentos como el maíz, los frijoles y el chile siguió siendo fundamental.

Comunidades indígenas: Las comunidades nahuas, conocidas como "pueblos", se mantuvieron como unidades de organización social y política. Cada pueblo estaba gobernado por un cabildo indígena, que gestionaba los asuntos locales bajo la supervisión de las autoridades españolas.

Códices y preservación cultural: A pesar de la destrucción de muchos códices y documentos precolombinos durante la conquista, algunos sobrevivieron y se utilizaron para preservar la historia y la cultura náhuatl. Estos códices proporcionan información sobre las tradiciones, la historia y la cosmovisión náhuatl.

    Los pueblos nahuas experimentaron cambios significativos después de la conquista, pero lograron mantener aspectos importantes de su cultura y tradiciones a lo largo de los siglos. Su influencia y presencia cultural siguen siendo una parte integral de la identidad mexicana y de muchas comunidades indígenas en la actualidad.